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Consejos para poder tener una
mejor intimidad
Consejo No. 1: Deja a un lado el sentimiento de culpa y
de rechazo.
Las enfermedades y los accidentes, le pueden ocurrir a cualquiera.
Nuestra pareja no está exenta. Cuando la pareja se casa,
se hace un juramento donde ofrecemos amor y apoyo el uno al otro,
en la salud y en la enfermedad. Si nuestra pareja tuviera un accidente
automovilístico o se le detectara algún tipo de cáncer,
el esposo (esposa), no deja de amar a la pareja. Con gusto la apoyará,
le preparara los alimento, le subirán vasos de agua, se rentaran
películas para disfrutarlas juntos, se hará la limpieza
del hogar, se les harán favores. Todo tal y como se haría
con alguien que nos necesite.
Entonces, ¿por qué nosotros, los pacientes con Cistitis
Intersticial, somos tan duros con nosotros mismos? Por alguna razón,
algunos de nosotros sentimos que no merecemos que nos amen y lo
que es peor, sentimos que ya no somos buenos esposos. Es más,
algunos ya ni siquiera lo intentan. ¡Esto es un error! Nosotros
los pacientes con CI, no somos diferentes a nadie que haya sufrido
un accidente y esté atravesando por un periodo de rehabilitaciòn.
Permítele a tu pareja ayudarte, si el tener relaciones sexuales
es doloroso, hazle saber a tu pareja e intenten algo diferente.
¡Por favor, no nos hagamos los mártires!
Consejo No. 2: No permitas que tus temores
te invadan.
Uno de los pocos estudios que se han realizado acerca de la sexualidad
y la CI, el cual realizó Margaret Rose PH.D. (1997), reveló
que algunos pacientes con CI, desarrollan una serie de temores a
la actividad sexual y que “una vez que se ha asociado con
el dolor, este dolor interfiere en la relación convirtiéndolo
en algo NO placentero”. Esto se puede aplicar no solo en el
paciente, también se puede presentar en la pareja, ya que
no quiere ser una causa de dolor.
La comunicación en la pareja es básica y necesitan
platicar acerca de sus temores, de esta forma pueden desarrollar
un plan realista. No tienen por que perder sus momentos de intimidad,
solo hay que crear nuevas reglas y nuevos estilos. Quién
te asegura que su nueva y mejorada vida sexual, no se transforme
en algo mucho mejor a lo que soñaron.
Consejo No. 3: Hay que hacerlo muy despacio
y paso a paso.
Como cualquier recuperación de un accidente, la actividad
sexual en un principio se dará poco a poco. No podemos esperar
que sea en forma habitual en la primera noche, llena de pasión,
una noche salvaje y que dure cuatro horas continuas. Hay que tener
en cuenta que quizás esas primeras veces, no se de una relación,
pero se pueden intentar otras formas dulces y provocativas. La llave
para cualquier recuperación, es ir despacio, con pasos pequeños
y tener una palabra correcta, si el dolor empieza a lastimar. Prepárense
para descansar, tomarlo con calma o intentar algo nuevo. ¡Nunca
se sabe que se puede descubrir!
Consejo No. 4: No se dude de la presencia de
dolor.
Tres estudios de Sexualidad y CI (ICA 1993, 1995 y Rose 1997), han
revelado que muchos de los pacientes con CI, sufren dolores y molestias
durante las diferentes etapas de las relaciones sexuales. Algunos
padecen mucha molestia durante la relación o en la penetración.
Otros pacientes, pueden experimentar dolor durante varios días
después de la relación. Acepta el hecho que de puede
haber días en que se presente el dolor durante la relación,
pero puede haber otros en que verdaderamente disfruten su intimidad
y se pueda dar una penetración placentera. Si dejas de intentarlo,
nunca lo sabrás.
Consejo No. 5: Tengan confianza en el amor
que sienten uno por el otro.
La presencia de dolor y padecer una enfermedad crónica provoca
cambios en nuestras vidas, pero eso no cambia el amor o el cariño
que sentimos en nuestros corazones. Cuando decimos “Esta noche
no puedo hacerlo” No estamos diciendo que No amamos a nuestra
pareja, solo estamos diciendo que en este preciso momento nuestro
cuerpo no es lo suficientemente fuerte para soportar una relación.
Siempre debe existir una mutua confianza en el amor que sentimos
el uno por el otro.
Consejo No. 6: Tu vida
sexual antes de padecer CI, puede determinar tu vida sexual cuando
vives con CI
¿Podemos culpar a la CI de los fracasos en nuestras relaciones??
¿¿Podemos culpar a la CI por la incapacidad de disfrutar
nuestra vida intima?? Los resultados en la investigación
de Maggie, demuestran claramente que las mujeres que vivieron un
alto grado de satisfacción en su vida sexual antes de padecer
CI, viven un alto grado de satisfacción en su vida sexual
después de padecerla. Adicionalmente ella encontró
en sus estudios, que aquellas mujeres que tienen un alto grado de
comunicación sexual y una serie de experiencias sexuales
positivas, también reportaron un alto grado de satisfacción
después de padecer CI.
Básicamente, si tu eres una persona que puede comunicarse
abiertamente acerca del sexo y eres abierto a explorar nuevas experiencias
sexuales, entonces, tienes muchas posibilidades de tener una vida
intima satisfactoria durante el periodo del padecimiento.
Si no es así, ¡¡¡Tómate un momento
para aprender del éxito de otras parejas!!!
¡¡¡La comunicación, experimentar nuevos
estilos y formas, y sobre todo ser muy positivos, son factores importantes
para el éxito de tu vida sexual!!!
Pronto te daremos algunos otros Consejos... Espéralos
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