BOTOX USADO PARA ALIVIAR EL DOLOR PÉLVICO
Doctores Australianos han encontrado un nuevo
lugar donde inyectar la Toxina Botulínica (Botox), y el tratamiento
está brindando alivio a muchas mujeres que sufren de dolor
pélvico.
En una prueba piloto en el Hospital Royal para
Mujeres en Sydney, Australia, los doctores han inyectado en los
músculos de la vagina a 25 mujeres que sufren de una condición
llamada “Dolor pélvico crónico”.
El dolor pélvico crónico es una
condición debilitante que afecta al 15% de las mujeres entre
los 18 y los 50 años.
El Dr. Jasón Abbott, Director del Departamento
de Endo-Ginecología, dijo que el 75% de las mujeres respondieron
al tratamiento del Botox y el dolor desapareció completamente
en algunas.
Los resultados fueron muy promisorios, y dicho
hospital anunció que está buscando mas voluntarias
para un estudio de larga duración.
En el 90% de los casos, la causa del dolor pélvico
crónico es desconocido, aunque las condiciones que comúnmente
se relacionan son espasmos en los músculos del piso pélvico.
Los síntomas incluyen una duración
de mas de 2 años en dolor durante las relaciones sexuales,
la menstruación y los movimientos intestinales, aunque esto
puede ocurrir una sola vez.
El área vaginal, abdomen, parte baja de
la espalda, y las piernas pueden ser afectadas.
La endometriosis, tejido cicatricial o inflamación
pélvica se cree que juegan un papel muy importante en el
10% de los casos, aunque el dolor puede persistir cuando dichas
condiciones son tratadas.
Dr. Abbott comenta que el mecanismo por el cual
el Botox trabaja aliviando los síntomas del dolor pélvico
crónico no está del todo claro.
“Nosotros sabemos que el Botox trabaja
en las células del músculos paralizándolas
temporalmente y pensamos que esto puede también causar una
reacción química que tiene un efecto anti-inflamatorio”
dijo.
Dice también que el tratamiento no ha
reportado efectos secundarios, aunque están un poco preocupados
por si pudiera causar algún tipo de incontinencia debido
a la localización de los músculos.
“Es un área muy delicada y ahí
puede hacer problemas potenciales”, agregó.
“El tratamiento solo debe usarse como último recurso
en casos en los que todas las demás terapias han fallado”,
concluyó.
Las pacientes son sedadas durante las inyecciones,
que por cierto tardan aproximadamente una semana en ofrecer los
efectos.
El tratamiento se espera que tarde por lo menos
6 meses, aunque ha habido casos en los que las pacientes solo han
necesitado de una aplicación.
Botox es mejor conocido como un tratamiento cosmético
para alisar las arrugas en la cara y las “patas de gallo”,
sin embargo se ha usado como medicina alrededor del mundo por aproximadamente
15 años.
Es también usado para tratar el estrabismo,
las distonias, migrañas y problemas de excesiva sudoración.
Los resultados del Programa Piloto del Dr. Abbott
se publicarán próximamente en el “Autralian
and New Zealand Journal of Obstetrics and Gynecology” a principios
de este año.
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